... me hizo pensar en el rol de las relaciones afectivas para los Visitantes. Desde Freud para acá sabemos que el tabú del sexo da forma a nuestras mentes desde que nacemos. Y aunque don Segismundo no es muy amigo mío, por eso del inconsciente como repositorio de recuerdos reprimidos y otras nociones estrafalarias que se sacó de la proverbial galera (véase el artículo correspondiente del Diccionario Escéptico para más datos), sí destacó el rol central que este impulso tiene en nuestra psique.
El ingrediente de la culpa siempre ha jugado un papel notable en el tema del sexo. Y Barby me preguntaba y se preguntaba por qué había de vivir algo tan natural con tanta culpa, y nos preguntábamos si no sería posible evitarlo. Y, claro, yo me decía que seguramente los Visitantes lo habrían evitado. Ya los he imaginado haciendo el amor (o teniendo sexo, que no siempre uno ama a su compañero de cama o de mesa de la cocina) de muchas maneras posibles e incluso de algunas imposibles (para los humanos, se entiende), gozando como desaforados o con suavidad, inventando cosas raras o siguiendo las rarezas de sus compañeros humanos, pero (y ahí está la gracia, me parece a mí), sin explotación, sin mentiras, sin cópulas rencorosas entendidas como castigo. Como formas de afecto generalizadas y pansexuales (otra vez esa palabreja) extendidas como un manto que los abarque a ellos y a toda la humanidad.
Sería bueno que los Visitantes fueran un vehículo para tratar del tema de la incomodidad del sexo en la cultura. Pero ahí el sayo me empieza a quedar grande, vea. Primero logremos escribir algo, y después veremos qué sale...
miércoles, enero 11, 2006
Otra fructífera charla con Barby...
Grabado por el Prisma de Marcelo (a) Richie Adler el miércoles, enero 11, 2006 7 comentarios
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sábado, enero 07, 2006
Interrelación mental con los Visitantes en la intimidad
Y sí, parece que la intimidad con los Visitantes estará recibiendo mucho énfasis en los futuros textos. Será una obsesión personal (dice el autor, como si no lo supiera).
Algo que escribí en la primera parte del texto ya sometido a la mirada crítica del taller:
Para muchos el sexo en multitud era un juego, pero para los Visitantes era una forma de comunicación íntima y se lo tomaban muy en serio. Él tenía interés en que los Visitantes lo conocieran mejor, y por ello participaba en los encuentros más amplios. Los más interesantes siempre eran pansexuales. Después de años rodeado de Visitantes, desde la niñez, la gente menos prejuiciosa aprendía a amar sin distinción de sexo, aunque tuviera una preferencia que procurara seguir. Y aunque había visitantes varones realmente bellos, Ricardo seguía prefiriendo a las mujeres.Por otro lado, mi protagonista tuvo un encuentro íntimo, tanto sexual como emocional, con una Visitante (Lyria) y su comunicación tenía un entrelazamiento que deliberadamente preferí que no fuera como lo que se ha visto. El sexo entre telépatas se ha mencionado en el género (me vienen a la mente como referentes, por un lado las confidencias de Talía Winters en Babilonia 5, y por el otro El hombre demolido de Alfred Bester); según este punto de vista, ambas mentes se funden. Mi intención en los fenómenos de grupo que aparezcan en la novela es que las mentes conserven su individualidad al tiempo que se agrupan. En un primer momento pensé en que las mentes se teselaban (pensé en las obras de M. C. Escher, en especial las que son mosaicos que se van interpenetrando unos con otros, pero la palabra que expresaba mejor lo que yo quería decir era, por fea que suene, imbricar ("Disponer una serie de cosas iguales de manera que queden superpuestas parcialmente, como las escamas de los peces", dice la RAE). Lo malo es que no hay otra palabra que indique lo mismo que implique lo que quiero decir y que suene mejor. Así que mientras se aman, las mentes de los Visitantes (o de los afortunados humanos) se imbrican.
Pero hay una adición al cuadro ya complicado de estos fenómenos novelados.
Acabo de recibir como regalo de cumpleaños de mi querida amiga Bárbara Din (vean su galería de arte fractal) una creación suya que me ayudó a imaginar que me sumergía en una mente Visitante y que a través de esa mente tocaba los bordes de la comprensión de la inmensidad del universo y me comunicaba con todas sus partes. Una sensación que combina la imbricación con una actividad grupal voluntaria a la que se entregan los Visitantes en distintos mundos y a la que todavía no le he dado nombre, pero que es la única actividad protomística a la que estos Visitantes se entregan, seguramente porque es cierta y es resultado de su propia acción. Gracias a Barby ahora tengo una imagen que puedo asociar a ese proceso difuso y que, francamente, le envidio a mi protagonista. Supongo que algunas de las cosas imposibles que le ocurren a Ricardo Jordán (*) le ocurren simplemente porque me gustaría que me pasaran a mí. Una forma económica de fabricarse ilusiones a medida.
(*) Sí, es el mismo nombre del protagonista de una obra de teatro de Alejandro Casona, "La barca sin pescador". Sí, la elección es intencional.
Grabado por el Prisma de Marcelo (a) Richie Adler el sábado, enero 07, 2006 3 comentarios
Etiquetas: Sexo alien
domingo, abril 03, 2005
Debate interior
La verdad, tengo una inquietud: no sé si pintar a mis Visitantes tan sexuados como los tengo pensados.
Y es que para un Visitante tener sexo es el complemento necesario de una conversación íntima y cariñosa. Si no, no sienten que se comunican plenamente con su interlocutor.
Quizá sea un defecto de calibración de la interfaz. O a lo mejor la calibraron bien, y esa es la forma humana de la comunicación entre Visitantes como ellos la entienden. No sé. Tengo la idea de que la "calibración" de sus cuerpos para que se parezcan a los nuestros también mediatiza sus sentimientos, emociones e instintos, cualesquiera sean, y que en su forma original tienen formas no comprensibles para los humanos (¿más sentidos?).
También hay que pensar que los Visitantes originalmente vienen de varias especies y no de una sola.
Que sean muy sexuados puede ser una interesante razón para que la Ascensión Eclesiástica quiera cortar el contacto con ellos tan definitivamente...
En fin, que no sé si sexuarlos o no... Algún comentario me sería útil :-D
Grabado por el Prisma de Marcelo (a) Richie Adler el domingo, abril 03, 2005 4 comentarios
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